Ya van siete años

Ya van siete años

Hoy hace siete años que inicié la aventura de Singulares y, como ocurre con cada cumpleaños, una se para a pensar sobre qué significa el tiempo, los años, estar viva… Pero, en esta ocasión, esta reflexión se ha vuelto más densa y profunda. Esto es así porque empezaré este nuevo año en Singulares siendo huérfana de madre. Hay algo extraño en eso de ya no tener esa raíz que, al haber sido tan frágil en los últimos tiempos, casi no me daba cuenta de que seguía ahí. Lo que me hace pensar en todo aquello que me sostiene y que no siempre le presto atención. Esa experiencia reciente me ha enseñado algunas cosas… … que la muerte sigue siendo un tabú y no es fácil hablar de ella. … que seguimos afrontando la muerte como un hecho extraordinario. … que la muerte es radical y rotunda, o lo que es lo mismo, cuando alguien se va lo hace para siempre. … que por miedo a molestar podemos dejar de acompañarnos. … que los clichés sobre la experiencia en torno a la muerte hacen ruido en la propia experiencia, más aún cuando ésta no encaja con esos clichés. … que no tiene sentido la muerte en vida. … que el miedo dificulta la comunicación franca y empática entre familia y personal médico a la hora de decidir si vale la pena o no mantener a alguien con vida cuando el nivel de sufrimiento es demasiado alto. Lo que produce más sufrimiento aún. … que esa mirada superficial y ‘positiva’, como la del o de la turista que rechaza lo feo...
¿Qué es vivir el presente?

¿Qué es vivir el presente?

Vivir el presente. Una frase que se cuela en los sitios más insospechados y que esconde tras de sí un campo de batalla simbólico. En este sentido, depende desde donde se dicen estas palabras puedo estar o no de acuerdo. De algún modo, es una frase que nos dice algo obvio. Nuestra vida se cuece siempre, queramos o no, en el presente. Lo que experimento, aunque sea un recuerdo o una proyección de futuro, lo experimento ahora. Lo experimento desde mis necesidades, miedos, anhelos, interpretaciones o conocimientos actuales. O sea, cuando me quedo embelesada recordando algo que me sucedió, no significa que me haya ido al pasado, significa simplemente que rememoro un suceso de mi vida desde mi realidad presente. Lo mismo sucede con el futuro, cuando me pregunto qué pasará con tal o cual cosa, no me he ido al futuro, simplemente me estoy imaginando lo que sucederá desde lo que soy en este momento. Saber esto, saber que no tengo la capacidad de trasportarme al pasado o al futuro como si fuera la protagonista de una película de ciencia ficción, me permite vivir las experiencias vinculadas con mi pasado o con mi proyección de futuro con más presencia, o sea, tomándolas como reflejo de mis necesidades, anhelos, reflexiones o nudos actuales. Así, por ejemplo, ante la crisis ecológica de la envergadura que ahora tenemos, dedicar un tiempo a pensar qué pasará con nuestro futuro significa dedicar un tiempo a entrar en contacto con lo que se está moviendo en mí ante esa realidad. Si afronto dicha pregunta con presencia, o sea, escuchándome, dejándome sentir, abriéndome a lo...
¿Qué es Singulares?

¿Qué es Singulares?

Una sala que ha ido cobrando forma a lo largo de cinco años y medio y que ha sido testigo de muchas experiencias, encuentros, cursos, reflexiones, risas, escucha, imprevistos, política. En este video realizado por Marta Martínez Sierra puedes conocer un poco más de cerca qué se cuece en dicho...
Sobre la libertad

Sobre la libertad

Es un placer para mí encontrar en las palabras de otra persona el reflejo preciso de lo que siento, de lo que busco… ‘La vida está ahí. Bien cerca. Casi al alcance de la mano. He pensado mucho en las grandes etapas de mi existencia durante estos últimos días. Y sé que he perseguido un objetivo sin alcanzarlo en realidad del todo, pero ¿acaso alguna vez se alcanza? Ser libre. Tú me dirás: pero ¿qué es ser libre? ¿vivir sin ataduras ni obligaciones? No. Es poder responder a las necesidades interiores. Vivir según elecciones que le dan sentido a esta vida. Y como estamos hechos de contradicciones, no siempre es fácil discernir lo que es necesidad y lo que es sentido.’ – Yun Sun Limet, Sobre el sentido de la vida en general y del trabajo en particular, Errata Naturae, Madrid, 2016. – ________________________ Foto del post: Graciela...
Un lustro de vida

Un lustro de vida

Hoy hace cinco años que Singulares abrió sus puertas. Cada uno de sus cumpleaños ha sido un pretexto para mirar con atención lo que tengo entre manos. Reviso, escucho cómo va la cosa, limpio, desecho lo que ya no sirve, doy brillo a lo que sigue teniendo sentido, impulso nuevas propuestas. Es una práctica que me trae, año tras año, un nuevo inicio. … Una de las cosas que más valoro de estos años ha sido la posibilidad de desgranar junto a otras y a otros cuestiones diversas que me ayudan a vivir mejor y a entender mejor el mundo que me rodea. Así, por ejemplo, en la última sesión del Seminario Lo Personal es Político hablamos sobre esa fe ciega con la que asumimos determinadas sentencias y que, en nuestro contexto cultural, se nos presentan como dogmas cargados de verdades irrefutables cuando en realidad no lo son tanto. Esto nos llena de una mirada ilusoria que, además de poner un velo a la realidad, nos desarraiga de la misma. . Una de estas sentencias dice ‘querer es poder’ como si la fuerza del deseo fuera suficiente para cualquier cosa. Es verdad que si no se desea algo es difícil que ese algo cuaje. Ahora bien, cuántos deseos tropiezan con una realidad desfavorable y se hacen añicos. Otra de estas sentencias dice que ‘todo lo que ocurre tiene un para qué’. O lo que es lo mismo, si algo va mal o no ocurre como estaba previsto es para que aprendamos algo o conozcamos algo o vivamos algo. Consuelo ante la frustración o la desgracia que obvia la vida...
Como una banda de jazz

Como una banda de jazz

Os dejo aquí esta cita que, por su potencia y claridad, me ayuda a orientar mi trabajo en Singulares y, de forma especial, mi forma de estar en el seminario Lo Personal es Político. (…) Tomemos como imagen de la vida buena un grupo de jazz. Una banda de jazz que improvise es obviamente diferente de una orquesta sinfónica, ya que, en gran medida, cada uno de sus componentes es libre de expresarse como guste. Pero siempre se expresará a partir de una sensibilidad receptiva a las actuaciones autoexpresivas de los demás músicos. La compleja armonía que configuran no deriva del hecho de que estén interpretando una partitura colectiva, sino de la libre expresión musical de cada miembro, que actúa a su vez como base para la libre expresión de los demás. (…) Aquí no se aprecia conflicto alguno entre la libertad y el ‘bien del conjunto’, y sin embargo la imagen es justamente la inversa del totalitarismo. Aunque cada individuo contribuye al ‘mayor bien posible para el conjunto’, no lo hace a través de un denodado sacrificio, sino simplemente expresándose como es. Hay ahí una realización personal, pero solo alcanzada a través de la pérdida del yo en la música en su totalidad. (…) De toda esa maestría artística se obtiene placer y, al mismo tiempo (y dado que hay una libre realización de las capacidades), felicidad entendida como florecimiento. Dado que ese florecimiento es recíproco, podemos incluso hablar (aunque remotamente y por analogía) de una especie de amor. Entonces, ¿el jazz es el sentido de la vida? No exactamente. El objetivo consistiría en construir ese tipo de...