CRISIS DE CIVILIZACIÓN

CRISIS DE CIVILIZACIÓN

Pepe Tormo nos ayudó a entender mejor el momento histórico que estamos viviendo en la última sesión del seminario Lo Personal es Político. De un modo muy didáctico, nos ayudó a clarificar y a desvelar eso que nos produce perplejidad por su complejidad, ruido y oscurantismo.

Entre otras muchas cosas, nos recordó que esta crisis que estamos viviendo es una crisis de civilización en la que se entrecruzan varias crisis afectándose mutuamente: ecológica, económica, de cuidados y política.

Evidentemente, la más significativa es la crisis ecológica, ya que lo que está en juego es la supervivencia de la especie humana en nuestro planeta. Se ha superado con creces la capacidad del planeta para regenerar lo que consumimos y para absorber lo que desechamos, la temperatura del planeta ha subido desde 1880 0,8 grados y si ésta sigue subiendo hasta los 2 grados se hablaría de cambio climático catastrófico, el agotamiento de recursos básicos como el petroleo es una evidencia que puede dar lugar al colapso de muchas sociedades, etc. Esto es así porque el capitalismo actual ha entendido que el planeta está a libre disposición del crecimiento económico, obviando nuestra dependencia de la naturaleza.

Del mismo modo, esta estructura capitalista patriarcal, que hoy por hoy sigue siendo hegemónica, ha priorizado la rentabilidad económica sobre el sostenimiento de la vida, hasta tal punto que, según OXFAM, el 1% de la población mundial detentaría el 50% de la riqueza mundial en 2016, mientras que la otra mitad de dicha riqueza estaría desigualmente distribuida entre el 99% de la población restante. Esta forma de distribuir la riqueza da lugar a carencias muy significativas en la satisfacción de necesidades básicas como el agua potable, la vivienda o los alimentos de mucha gente. Asimismo, en la medida que los Estados dejan de garantizar la sanidad, la educación o diferentes prestaciones sociales, etc. muchas familias, fundamentalmente las mujeres, se ven sobrecargadas con un trabajo de cuidado invisibilizado y agotador.

Junto a estas, está la crisis económica (financiera, laboral, fiscal, presupuestaria…) y la crisis política ya que, en la medida que los Estados están cada vez más atados a y/o a la merced de unas cuantas personas que en el mundo detentan el poder económico, el deficit de democracia se recrudece.

Ante estos y otros datos, nos hicimos muchas preguntas que merecen encontrar respuestas:

  • ¿Qué es realmente el capitalismo y cómo se articula? ¿Qué es realmente el patriarcado y cómo se articula? ¿Qué relación hay entre capitalismo y patriarcado? ¿De qué modo ambos sistemas están en la raíz de esta situación en la que nos encontramos?
  • ¿De qué modo el capitalismo habita nuestras entrañas y articula nuestras vidas? ¿De qué modo el patriarcado habita nuestras entrañas y articula nuestras vidas? ¿Qué espacios de nuestras entrañas y de nuestras vidas están libres de capitalismo y de patriarcado?
  • ¿Qué hace que nos sea tan difícil ver esta realidad con toda su crudeza?
  • ¿Cómo hacer para poder llevar esta información a lugares diversos y poder hablar sobre ello con verdad y sin violencia?
  • ¿Qué está en nuestras manos hacer para quitar legitimidad a este sistema y ponérselo más difícil?
  • ¿Qué hacer con el miedo que sentimos ante el futuro que se nos avecina y que puede afectar con especial dureza a las niñas y niños que tenemos cerca?
  • ¿Por qué nos resulta tan difícil automoderarnos en el consumo cuando sabemos que en eso se nos va la vida?
  • ¿Estamos en disposición de hacer un trabajo íntimo de autoconsciencia y de compartirlo con otras y otros?
  • ¿Qué vida queremos vivir, porqué nos sentimos cómodas y cómodos en un sistema tan catastrófico, qué nos lleva a poner el trabajo remunerado en el centro de nuestras vidas, qué estamos dispuestos y dispuestas a hacer, a cambiar, a renunciar, a buscar…?
  • ¿Qué pasa con nuestra soledad, con esa dificultad para hacer alianzas de cuidados, de rebeldía, de creación?
  • ¿Cómo responder a estas y a otras preguntas sin violentarnos?

Y esto es solo el principio…. Nos quedamos con ganas de seguir, de pensar, de compartir para, en la medida de lo posible, crear formar de vivir que valgan realmente la pena…

la vida es otra cosa

1 Comment

  1. Muy interesante y necesaria reflexión. Me quedo con esta cuestión que resuena en mi cabeza: “qué vida queremos vivir, porqué nos sentimos cómodas y cómodos en un sistema tan catastrófico, qué nos lleva a poner el trabajo remunerado en el centro de nuestras vidas, qué estamos dispuestos y dispuestas a hacer, a cambiar, a renunciar, a buscar”…

    Darle un sentido propio y común a mi vida, sin que me arrastre el capitalismo que hay en mí. No quiero despistarme ni dejar que la vida me viva y en ello ando a diario.
    Gracias a Pepe Tormo y a Graciela por vuestras reflexiones.

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