Nueva edición del curso ‘el arte de la escucha y la comunicación’ en octubre

Nueva edición del curso ‘el arte de la escucha y la comunicación’ en octubre

Ser empático es ver el mundo a través de los ojos del otro y no ver nuestro mundo reflejado en sus ojos. (Carl Rogers) En octubre iniciaremos una nueva edición del curso ‘El arte de la escucha y la comunicación’. Será un curso de iniciación. El punto de partida será nuestra propia realidad con el fin de ganar una mayor consciencia sobre cómo nos relacionamos, comprender mejor por qué nos relacionamos tal como lo hacemos, abrir horizontes y nuevas posibilidades de relación. En este camino, el cuidado y la escucha serán, no solo parte de los contenidos, sino también aspectos que conformaran este espacio de aprendizaje. Para todo ello, practicaremos la escucha humanizadora, un modo de entender y acompañar a las personas con las que nos relacionamos. Asimismo, abordaremos la autoescucha, un camino para entrar en contacto con lo que somos y entender mejor qué nos pasa. Entender y entenderse favorece una comunicación más clara y eficaz, lo que a su vez minimiza los malentendidos que tanto dañan las relaciones. Con todo ello, compartiremos estrategias para abrir los conflictos propios de cualquier relación con el fin de que las diferentes formas de sentir o pensar puedan convivir entre sí sin violentar ni violentarnos. Se trata, por tanto, de entrar en contacto con quiénes somos y con lo que nos sucede para dotar de más entendimiento y autenticidad a nuestras vidas y a nuestras relaciones. Esta edición se desarrollará los lunes alternos a partir del 8 de octubre de 2018 hasta finales de junio de 2019, con la posibilidad de continuar tras las vacaciones del verano si el grupo así...
Ya van siete años

Ya van siete años

Hoy hace siete años que inicié la aventura de Singulares y, como ocurre con cada cumpleaños, una se para a pensar sobre qué significa el tiempo, los años, estar viva… Pero, en esta ocasión, esta reflexión se ha vuelto más densa y profunda. Esto es así porque empezaré este nuevo año en Singulares siendo huérfana de madre. Hay algo extraño en eso de ya no tener esa raíz que, al haber sido tan frágil en los últimos tiempos, casi no me daba cuenta de que seguía ahí. Lo que me hace pensar en todo aquello que me sostiene y que no siempre le presto atención. Esa experiencia reciente me ha enseñado algunas cosas… … que la muerte sigue siendo un tabú y no es fácil hablar de ella. … que seguimos afrontando la muerte como un hecho extraordinario. … que la muerte es radical y rotunda, o lo que es lo mismo, cuando alguien se va lo hace para siempre. … que por miedo a molestar podemos dejar de acompañarnos. … que los clichés sobre la experiencia en torno a la muerte hacen ruido en la propia experiencia, más aún cuando ésta no encaja con esos clichés. … que no tiene sentido la muerte en vida. … que el miedo dificulta la comunicación franca y empática entre familia y personal médico a la hora de decidir si vale la pena o no mantener a alguien con vida cuando el nivel de sufrimiento es demasiado alto. Lo que produce más sufrimiento aún. … que esa mirada superficial y ‘positiva’, como la del o de la turista que rechaza lo feo...
¿Qué es vivir el presente?

¿Qué es vivir el presente?

Vivir el presente. Una frase que se cuela en los sitios más insospechados y que esconde tras de sí un campo de batalla simbólico. En este sentido, depende desde donde se dicen estas palabras puedo estar o no de acuerdo. De algún modo, es una frase que nos dice algo obvio. Nuestra vida se cuece siempre, queramos o no, en el presente. Lo que experimento, aunque sea un recuerdo o una proyección de futuro, lo experimento ahora. Lo experimento desde mis necesidades, miedos, anhelos, interpretaciones o conocimientos actuales. O sea, cuando me quedo embelesada recordando algo que me sucedió, no significa que me haya ido al pasado, significa simplemente que rememoro un suceso de mi vida desde mi realidad presente. Lo mismo sucede con el futuro, cuando me pregunto qué pasará con tal o cual cosa, no me he ido al futuro, simplemente me estoy imaginando lo que sucederá desde lo que soy en este momento. Saber esto, saber que no tengo la capacidad de trasportarme al pasado o al futuro como si fuera la protagonista de una película de ciencia ficción, me permite vivir las experiencias vinculadas con mi pasado o con mi proyección de futuro con más presencia, o sea, tomándolas como reflejo de mis necesidades, anhelos, reflexiones o nudos actuales. Así, por ejemplo, ante la crisis ecológica de la envergadura que ahora tenemos, dedicar un tiempo a pensar qué pasará con nuestro futuro significa dedicar un tiempo a entrar en contacto con lo que se está moviendo en mí ante esa realidad. Si afronto dicha pregunta con presencia, o sea, escuchándome, dejándome sentir, abriéndome a lo...
¡A por un 2018 luminoso!

¡A por un 2018 luminoso!

Un minuto nunca es exactamente un minuto. Un año nunca es exactamente un año. Hoy cumplo 54 años y mi madre me regala unas palabras de amor con una letra temblorosa y frágil. Medimos el tiempo sin lograr nunca apresar su misterio. … Miro el movimiento de las olas de ese mar gris que hoy me acompaña. En el 2017 aprendí que no me conviene dejarme arrastrar por la corriente del mundo si no quiero verme engullida en él. Tampoco me conviene nadar contra la corriente del mundo si no quiero morir de agotamiento e impotencia por pretender hacer lo que no está en mis manos hacer. Quizás, de lo que se trata, es de saberme parte de este batiburrillo de corrientes que conforma nuestro mundo, ser consciente del lugar que ocupo en él, reconocer mis fuerzas y mis vínculos, y poner en juego mi responsabilidad, mi libertad. Hablo de andar en lo real y lo real, aunque no siempre es amable, es todo lo que hay. … Dentro de poco estaremos en 2018. Una nueva cifra para ahondar en ese misterio que no se deja medir. Un nuevo año para seguir indagando en esa luminosidad que, aunque nace de un contacto rotundo con lo real, es profundamente transformadora. Pues eso… ¡Os deseo un 2018 lleno de luz y vitalidad!...
En enero empezamos nuevo curso sobre la escucha y la comunicación

En enero empezamos nuevo curso sobre la escucha y la comunicación

‘Tengo una libertad aparente: estoy presa dentro de mí.’ – Clarice Lispector –   Singulares arrancará el 2018 con una nueva edición del curso ‘El arte de la escucha y la comunicación’. Es un curso de iniciación. El punto de partida será nuestra propia realidad con el fin de ganar una mayor consciencia sobre cómo nos relacionamos, comprender mejor por qué nos relacionamos tal como lo hacemos, abrir horizontes y nuevas posibilidades de relación. Ello no significa que nadie vaya a verse en la tesitura de tener que contar lo que no quiera contar sobre sí o sus vivencias ni que vayamos a juzgar o cuestionar nuestra experiencia. En este sentido, el cuidado y la escucha serán, no solo parte de los contenidos, sino también aspectos que conformaran este espacio de aprendizaje. Para todo ello, practicaremos la escucha humanizadora, un modo de entender y acompañar a las personas con las que nos relacionamos. Asimismo, abordaremos la autoescucha, un camino para entrar en contacto con lo que somos y entender mejor qué nos pasa. Entender y entenderse favorece una comunicación más clara y eficaz, lo que a su vez minimiza los malentendidos que tanto dañan las relaciones. Con todo ello, compartiremos estrategias para abrir los conflictos propios de cualquier relación con el fin de que las diferentes formas de sentir o pensar puedan convivir entre sí sin violentar ni violentarnos. Se trata, por tanto, de entrar en contacto con quiénes somos y con lo que nos sucede para dotar de más entendimiento y autenticidad a nuestras vidas y a nuestras relaciones. Esta edición se desarrollará los jueves alternos a partir...