Incoherencias

Incoherencias

Puedo pensar que los seres humanos estamos hechos para experimentar la sexualidad sin exclusividad y no sentirme preparada para abrirme a este tipo de posibilidad. Puedo comprender el daño que el azúcar hace a la salud y no renunciar al disfrute de deliciosos pasteles. Puedo manejar información sobre la inminencia del cambio climático y  seguir usando coche. Podría seguir con muchísimos ejemplos que todas y todos conocemos… Una cosa es nuestra capacidad para elaborar un pensamiento riguroso y una opinión consistente sobre lo que nos sucede y otra distinta es cómo sentimos y experimentamos eso que nos sucede. No quiero decir con esto que nuestra forma de pensar no afecta a cómo experimentamos nuestra vida ni que la experiencia no afecta a nuestra forma de pensar, digo simplemente que son dos planos distintos de nuestra existencia. A las divergencias entre pensamiento y experiencia se las suele llamar incoherencias. Cuando éstas se dan, no es extraño que una vocecita en nuestro interior nos llene de culpa o de vergüenza por no lograr acompasar estos dos planos. Para afrontar esta culpa o esta vergüenza, es habitual seguir uno de estos caminos. El primero es el de intentar ajustar el pensamiento a la experiencia, lo que nos lleva a reducir el pensamiento a una especie de justificación de lo que hacemos, restándole rigor, amplitud y vuelo. El segundo es intentar ajustar nuestra forma de sentir o hacer a lo que pensamos, lo que nos lleva a puentear la complejidad que somos, a no tener en cuenta nuestra historia, a violentarnos y a fingir ser lo que en realidad no somos. Ante esto,...
¿Qué es Singulares?

¿Qué es Singulares?

Una sala que ha ido cobrando forma a lo largo de cinco años y medio y que ha sido testigo de muchas experiencias, encuentros, cursos, reflexiones, risas, escucha, imprevistos, política. En este video realizado por Marta Martínez Sierra puedes conocer un poco más de cerca qué se cuece en dicho...
¿Dónde queda nuestro lado salvaje?

¿Dónde queda nuestro lado salvaje?

Ellas aprendieron a reprimir su deseo sexual como un modo de no ser repudiadas por los hombres y de ser merecedoras de su amor. Pero se hartaron y empezaron a explorar su sexualidad como algo propio. Poco a poco, con mayor o menor dificultad, fueron sacando a la luz su propio deseo, ganando en placer y libertad. A veces, cuando dan rienda suelta a su sexualidad sin guiones prefabricados surge una energía que las lleva a un lugar que es siempre imprevisto y que no entiende de control ni de ataduras. Es un lugar muy vinculado a vida no domesticada, a la vida en estado puro y, en ese sentido, podríamos decir que se trata de una energía salvaje. Y aquí surge otro conflicto. Además de las connotaciones que tiene la palabra salvaje asociada a la sexualidad femenina, una mujer sabe que vivir su sexualidad de este modo conlleva el riesgo de ser considerada un objeto de uso y de abuso para algunos hombres. Ante esto, a menudo ellas han reprimido ‘su lado salvaje’ para no correr ese riesgo. (…) Ellos aprendieron a conquistar, alardear, tomar la iniciativa y marcar la batuta en la sexualidad con las mujeres para no ser repudiados por los otros hombres y no poner en cuestión su virilidad. Algunos se hartaron y empezaron a explorar una sexualidad sin jerarquías. Poco a poco, fueron sacando a la luz el placer que les genera el encuentro profundo con una mujer libre. A veces, cuando dan rienda suelta a su sexualidad sin guiones prefabricados surge una energía que los lleva a un lugar que es siempre imprevisto...
Sobre la libertad

Sobre la libertad

Es un placer para mí encontrar en las palabras de otra persona el reflejo preciso de lo que siento, de lo que busco… ‘La vida está ahí. Bien cerca. Casi al alcance de la mano. He pensado mucho en las grandes etapas de mi existencia durante estos últimos días. Y sé que he perseguido un objetivo sin alcanzarlo en realidad del todo, pero ¿acaso alguna vez se alcanza? Ser libre. Tú me dirás: pero ¿qué es ser libre? ¿vivir sin ataduras ni obligaciones? No. Es poder responder a las necesidades interiores. Vivir según elecciones que le dan sentido a esta vida. Y como estamos hechos de contradicciones, no siempre es fácil discernir lo que es necesidad y lo que es sentido.’ – Yun Sun Limet, Sobre el sentido de la vida en general y del trabajo en particular, Errata Naturae, Madrid, 2016. – ________________________ Foto del post: Graciela...
Nueva edición del curso ‘El arte de la escucha y la comunicación’

Nueva edición del curso ‘El arte de la escucha y la comunicación’

‘Después de recuperar mi contacto conmigo me fecundé y el resultado fue el nacimiento alborotado de un placer en todo diferente de lo que llaman placer.’ – Clarice Lispector, Un soplo de vida, Siruela, Madrid, 2006 – Ya estoy de vuelta por aquí y con ganas de comenzar este curso con nuevos retos. Uno de ellos será la nueva edición del curso ‘el arte de la escucha y la comunicación’ que arrancará el 4 de octubre. En este curso practicaremos la escucha activa, un modo de entender y acompañar mejor a las personas con las que nos relacionamos. Asimismo, abordaremos la autoescucha, un camino para entrar en contacto con quienes somos y entender mejor lo que nos pasa. Entender y entenderse favorece una comunicación más clara y eficaz. Lo que, a su vez, minimiza los malentendidos que tanto dañan las relaciones. Con todo ello, compartiremos estrategias para abrir los conflictos propios de cualquier relación con el fin de que las diferentes formas de sentir o pensar puedan convivir entre sí. Se trata, por tanto, de descubrir y compartir distintos caminos para dotar de más entendimiento y autenticidad a nuestras vidas y a nuestras relaciones. La próxima edición se desarrollará los martes alternos a partir del 4 de octubre de 2016 hasta finales de junio de 2017. Las sesiones se harán en horario de tarde, de 18:30 a 20:30. Su precio es de 40 euros al mes. Al acabar dicho curso, hay la posibilidad de asistir a otro de profundización con las mismas características. Para asistir a esta actividad o para cualquier otra información sobre la misma, escríbeme aquí o llámame...