Lo que un corazón aguanta

Lo que un corazón aguanta

Son manteros por no tener papeles y carecen de papeles por ser manteros. Intentan escabullirse dentro de un asfixiante círculo vicioso con el corazón siempre en un puño. Cuando una se acerca, el corazón se le encoge. Su presencia casi fantasmagórica, con su piel negra magullada por tanto golpe, señala que el corazón de este sistema está podrido. Cuando una se acerca un poco más, se acerca también a sus propias contradicciones, miedos y vulnerabilidades. Al fin y al cabo, si una lo mira bien, nuestras vidas tampoco están en nuestras manos. Quizás por eso cueste tanto escudriñar en la cosa y hacer algo con sentido. Es probable que yo nunca sepa bien qué ocurrió minutos antes de que Mame Mbaye muriera por un ataque al corazón. Pero, haya sido cómo haya sido, ¿cómo es posible que nuestros corazones aguanten tanto? ———– Foto: Graciela Hernández.    ...
¡A por un 2018 luminoso!

¡A por un 2018 luminoso!

Un minuto nunca es exactamente un minuto. Un año nunca es exactamente un año. Hoy cumplo 54 años y mi madre me regala unas palabras de amor con una letra temblorosa y frágil. Medimos el tiempo sin lograr nunca apresar su misterio. … Miro el movimiento de las olas de ese mar gris que hoy me acompaña. En el 2017 aprendí que no me conviene dejarme arrastrar por la corriente del mundo si no quiero verme engullida en él. Tampoco me conviene nadar contra la corriente del mundo si no quiero morir de agotamiento e impotencia por pretender hacer lo que no está en mis manos hacer. Quizás, de lo que se trata, es de saberme parte de este batiburrillo de corrientes que conforma nuestro mundo, ser consciente del lugar que ocupo en él, reconocer mis fuerzas y mis vínculos, y poner en juego mi responsabilidad, mi libertad. Hablo de andar en lo real y lo real, aunque no siempre es amable, es todo lo que hay. … Dentro de poco estaremos en 2018. Una nueva cifra para ahondar en ese misterio que no se deja medir. Un nuevo año para seguir indagando en esa luminosidad que, aunque nace de un contacto rotundo con lo real, es profundamente transformadora. Pues eso… ¡Os deseo un 2018 lleno de luz y vitalidad!...