Taller ‘la cara y la cruz del cuidado’

Taller ‘la cara y la cruz del cuidado’

‘(…) cuidar es constuir redes de ayuda mutua, es un aprendizaje de la vida en común.’ -Marina Garcés- Los días 7, 14 y 21 de septiembre llevaré a cabo el taller ‘La cara y la cruz del cuidado’. ¡Por fin me lanzo a ello tras algunos años de reflexionar sobre esta cuestión, de escuchar experiencias diversas en torno a la dificultad de cuidar y de vivir en primera persona el peso y el gusto de cuidar! Si te apetece pensar junto a otras personas sobre qué queremos decir cuando hablamos de cuidar, el lugar que ocupa el cuidado en nuestra sociedad y en nuestras vidas, desde dónde cuidamos, la soledad que suele conllevar este tipo de prácticas, dónde queda el autocuidado cuando cuidamos, qué hacer para que la experiencia del cuidado sea una experiencia con sentido para la propia existencia y para el devenir del mundo… serás bienvenida o bienvenido. El precio del taller son 60 euros. El horario será de 6 a 8,30 de la tarde. Y, como siempre, se desarrollará en Singulares (Paseo de los Pontones, 7, bajo, interior, puerta 4), al lado del metro Puerta de Toledo. Si quieres inscribirte o simplemente tener más información, puedes mandarme un whassap o sms al 619146831 o escribirme aquí. Foto: Graciela Hernández...
La experiencia del seminario Lo Personal es Político

La experiencia del seminario Lo Personal es Político

Os presento el video realizado por Marta Martínez sobre la experiencia del seminario Lo Personal es Político. En algo más de ocho minutos podemos escuchar voces diversas de personas que han conformado este espacio. Cada una de las cuales pone el acento en lo que le resulta más significativo. De tal modo que hay acentos que son comúnes y semejantes mientras que otros son diferentes e incluso divergentes. Creando un crisol que se asemeja bastante al espiritu de dicho espacio. Ahí va…   Foto: Graciela Hernández...
Y ganó Trump.

Y ganó Trump.

Si lo masculino (ellos) es igual que lo masculino (ellos) más lo femenino (ellas), entonces lo femenino (ellas) equivale a cero. – Fórmula explicada por Jesús Ibáñez en mis tiempos de Facultad – En el seminario Lo Personal es Político… … Ellas dijeron que les sigue pesando en sus vidas y en su sexualidad ser vistas, tratadas o consideradas como un mero objeto. Es un modo de reducir, acallar, estereotipar todo lo que sienten, crean, viven, muestran. Por no hablar de la violencia que ello genera. … Ellos dijeron que, en ocasiones, les resulta divertido ser tratados como meros objetos de deseo sexual. … Una dijo que teniendo existencia simbólica, siendo parte de un contexto donde se reconoce lo que los hombres son y hacen como ‘lo normal’, convertirse por un rato en objetos es solo un juego.  Nada que ver con una parte muy significativa de la experiencia femenina. … Otra comentó que se imagina que determinados hombres (como pueden ser, por ejemplo, transexuales, gaya, negros o pobres), en contextos de cosificación extrema, viven este juego de un modo muy distinto a como lo viven los hombres ‘no cosificados’, también de como lo viven las mujeres en general y las transexuales, lesbianas, negras, pobres… en particular. En fin, mucha complejidad para seguir indagando sobre las triquiñuelas del poder y para seguir entendiendo cómo y dónde se juega nuestra libertad. Y ganó Donald Trump. Parece que esa mirada que reduce la existencia y la experiencia femenina, y no solo femenina, a un mero objeto de uso y de abuso tiene más fuerza y arraigo de lo que (se) suponía....
¿Dónde queda nuestro lado salvaje?

¿Dónde queda nuestro lado salvaje?

Ellas aprendieron a reprimir su deseo sexual como un modo de no ser repudiadas por los hombres y de ser merecedoras de su amor. Pero se hartaron y empezaron a explorar su sexualidad como algo propio. Poco a poco, con mayor o menor dificultad, fueron sacando a la luz su propio deseo, ganando en placer y libertad. A veces, cuando dan rienda suelta a su sexualidad sin guiones prefabricados surge una energía que las lleva a un lugar que es siempre imprevisto y que no entiende de control ni de ataduras. Es un lugar muy vinculado a vida no domesticada, a la vida en estado puro y, en ese sentido, podríamos decir que se trata de una energía salvaje. Y aquí surge otro conflicto. Además de las connotaciones que tiene la palabra salvaje asociada a la sexualidad femenina, una mujer sabe que vivir su sexualidad de este modo conlleva el riesgo de ser considerada un objeto de uso y de abuso para algunos hombres. Ante esto, a menudo ellas han reprimido ‘su lado salvaje’ para no correr ese riesgo. (…) Ellos aprendieron a conquistar, alardear, tomar la iniciativa y marcar la batuta en la sexualidad con las mujeres para no ser repudiados por los otros hombres y no poner en cuestión su virilidad. Algunos se hartaron y empezaron a explorar una sexualidad sin jerarquías. Poco a poco, fueron sacando a la luz el placer que les genera el encuentro profundo con una mujer libre. A veces, cuando dan rienda suelta a su sexualidad sin guiones prefabricados surge una energía que los lleva a un lugar que es siempre imprevisto...
¿Cómo escribir?

¿Cómo escribir?

Llevo mucho tiempo sin escribir en este blog. No ha sido por falta de encuentros fructíferos, ni por falta de tiempo (aunque algo de eso ha habido) ni tampoco por falta de ganas. (…) En el grupo Mujeres Singulares charlamos sobre el tiempo… Pero, cómo escribir sobre el tiempo… …cuando has perdido la noción del mismo, …cuando tienes el dato de que tu madre estuvo sola tirada en el suelo y, aunque no sabes bien cuánto tiempo estuvo así, tienes la certeza de que cada segundo fue demasiado, …cuando tu madre de pronto te pregunta ‘quién es tu madre’ y aún no te ha dado tiempo para digerir esa nueva realidad, …cuando, en este proceso, tu madre vuelve a tener una conversación ‘normal’ y no terminas de entender qué significa eso, …cuando las demás tareas se van agolpando y te sorprendes cuando ves que te ha dado tiempo de hacerlas, …cuando el cuerpo está agotado y un minuto de placer te pone en contacto con la eternidad. (…) En el Seminario Lo Personal es Político hablamos sobre la crisis ecológica… Pero, cómo escribir sobre la crisis ecológica… …cuando el tiempo apremia y aún vives la crudeza de esa realidad como si se tratara de una nebulosa, …cuando, a pesar de la cumbre del clima en París, el estado de negación colectiva sigue vigente, …cuando te cuesta sentir y entender tu miedo, tu culpa, tu impotencia, tu rabia y tu pena y, ante tanto sentimiento no aceptado, te abrumas, …cuando necesitas que alguien te de la mano para seguir mirando y los lazos son endebles, …cuando, en este contexto capitalista...