Bailar el dolor

Bailar el dolor

Duele la tripa, duele el ardor de la fiebre en la cabeza, duele la inflamación, duele… Duele la impotencia de no saber bien qué hacer ante esto… Duele, en lo más profundo, la soledad de vivir una enfermedad crónica en una cultura que cierra los ojos ante este tipo de dolor, que nos invita a seguir la vida como si esto no estuviera sucediendo… O lo que es lo mismo, nos invita a negar una parte fundamental de lo que somos. Duelen las palabras que no encuentro para hablar de todo esto y el nudo en la garganta de quienes me quieren escuchar y no encuentran el modo… Duele el miedo al dolor que, en lo más hondo, es miedo a la vida. (…) En una sesión del seminario Lo Personal es Político cada quién conectó con algún dolor de su cuerpo y lo bailó. Catarsis para quienes se han pasado la vida acallando el dolor o viviendo como si éste no estuviera o forzando la máquina. Encuentro de un camino distinto, más integrador, más humano. Un nuevo estar, un nuevo lenguaje, una mayor confianza. Nos topamos con la alegría que nace de estar con (todo) lo que hay junto a otras y a otros. Una alegría muy distinta a esa otra que surge de mirar solo ‘lo positivo’ dejando bajo la alfombra lo que empaña ese ideal de salud y bienestar. (…) Ante esta propuesta y esta posibilidad, hubo también quienes se escudaron en el baile para desconectar de su dolor. Incluso en aquellas actividades donde el cuerpo está muy presente podemos hacer oídos sordos al dolor y...
Cuando lo personal se hace político

Cuando lo personal se hace político

Catorce personas sentadas en círculo. Poco a poco, fuimos compartiendo algunas de nuestras vivencias en torno a la vergüenza, fuimos nombrando algunas cosas que nos dan vergüenza, fuimos reconociendo la vergüenza que nos da nuestra propia vergüenza. ¿Qué es la vergüenza? Es una emoción que señala nuestro miedo a que no se nos acepte, a hacer el ridículo, a llamar excesivamente la atención. En definitiva, tiene que ver con el miedo a tener una forma de ser inadecuada. Es una especie de vocecita en nuestro interior que nos invita a ajustarnos a lo que se espera, a lo que gusta, a lo que no molesta. Nos invita, por tanto, a no ser disonantes. Como si se tratara de un ritual, destapar este tabú (que paradójicamente es archiconocido) nos relajó porque al reconocernos en las y los demás sentimos que ya no tenía sentido rechazar con tanto ahínco la propia vergüenza. Asimismo, este ejercicio nos acercó y nos humanizó. Nombrar la vergüenza es nombrar, entre otras cosas, el miedo a SER. Nombrar la vergüenza a la propia vergüenza es sacar a la luz esa lucha interna que todas y todos vivimos entre nuestro miedo a SER y nuestro deseo de SER. Reconocerla junto a otras personas nos permitió desvelar que eso que vivimos como si se tratara de algo puramente individual conforma una estrategia de control social y, por tanto, se trata de algo que vale la pena desenterrar y escudriñar conjuntamente. En este sentido, compartiendo algo tan íntimo, pudimos entender mejor ese mecanismo de control. Lo que nos relajó la culpa y nos permitió ganar en presencia. Algo se...
NUEVA EDICIÓN DEL CURSO ‘EL ARTE DE LA ESCUCHA Y LA COMUNICACIÓN’

NUEVA EDICIÓN DEL CURSO ‘EL ARTE DE LA ESCUCHA Y LA COMUNICACIÓN’

Ante la demanda de algunas personas, he decidido empezar una nueva edición del curso ‘El Arte de la Escucha y la Comunicación’ el jueves 18 de febrero. Este es un curso donde practicaremos la escucha activa, un modo de entender y acompañar mejor a las personas con las que nos relacionamos, y de evitar malentendidos que dañan cualquier relación. Asimismo, abordaremos la autoescucha, un camino que permite conocerse, entenderse y entrar en contacto con las propias necesidades y deseos. Y, desde ahí, desarrollaremos formas de comunicar nuestras necesidades y deseos con cuidado, claridad y eficacia. Finalmente, compartiremos estrategias para abrir los conflictos propios de cualquier relación con el fin de que las diferentes formas de sentir o pensar puedan convivir entre sí. Se trata, por tanto, de descubrir y compartir distintos caminos para dotar de más autenticidad a nuestras relaciones. Dichos contenidos se abordarán a través del diálogo y el intercambio de experiencias relacionadas con las explicaciones teóricas que iré señalando, así como a través de ejercicios prácticos que ayuden a vivenciar lo hablado, matizarlo y ligarlo a la experiencia relacional de cada quien. Como ya dije, este proceso empezará el 18 de febrero y las sesiones se desarrollarán los jueves alternos de seis y media a ocho y media de la tarde. Este es un proceso con una duración de nueve meses que, como es lógico, tendrá un parón por las vacaciones de verano que será consensuado entre las y los participantes de este curso. El precio del mismo es de 40 euros al mes (35 euros para quienes participan en el seminario Lo Personal es Político o...
¿Cómo escribir?

¿Cómo escribir?

Llevo mucho tiempo sin escribir en este blog. No ha sido por falta de encuentros fructíferos, ni por falta de tiempo (aunque algo de eso ha habido) ni tampoco por falta de ganas. (…) En el grupo Mujeres Singulares charlamos sobre el tiempo… Pero, cómo escribir sobre el tiempo… …cuando has perdido la noción del mismo, …cuando tienes el dato de que tu madre estuvo sola tirada en el suelo y, aunque no sabes bien cuánto tiempo estuvo así, tienes la certeza de que cada segundo fue demasiado, …cuando tu madre de pronto te pregunta ‘quién es tu madre’ y aún no te ha dado tiempo para digerir esa nueva realidad, …cuando, en este proceso, tu madre vuelve a tener una conversación ‘normal’ y no terminas de entender qué significa eso, …cuando las demás tareas se van agolpando y te sorprendes cuando ves que te ha dado tiempo de hacerlas, …cuando el cuerpo está agotado y un minuto de placer te pone en contacto con la eternidad. (…) En el Seminario Lo Personal es Político hablamos sobre la crisis ecológica… Pero, cómo escribir sobre la crisis ecológica… …cuando el tiempo apremia y aún vives la crudeza de esa realidad como si se tratara de una nebulosa, …cuando, a pesar de la cumbre del clima en París, el estado de negación colectiva sigue vigente, …cuando te cuesta sentir y entender tu miedo, tu culpa, tu impotencia, tu rabia y tu pena y, ante tanto sentimiento no aceptado, te abrumas, …cuando necesitas que alguien te de la mano para seguir mirando y los lazos son endebles, …cuando, en este contexto capitalista...
Fin de curso

Fin de curso

Imbuída por esta canícula que m hace vivir las cosas como si no fueran reales, traigo aquí dos reflexiones compartidas en Singulares en este final de curso que me ayudan a vivir con más sentido y cuidado. Hicimos la primera reflexión en una salida de fin de semana para evaluar el trabajo realizado en uno de los grupos del seminario Lo Personal es Político. Al compartir lo que habíamos vivido, corrobamos el hecho de que, cuando nos sentimos a gusto en un espacio o en una relación o en un proyecto, es fácil caer en la tentación de acomodarnos a ello, como si eso que hemos creado y nos da placer se mantuviera por inercia. Esto nos puede llevar a una cierta desidia, a un no estar presentes en las cosas que nos suceden, a un adormilamiento algo cansino. De ahí a la frustración hay un paso. Es que cualquier espacio o relación o proyecto necesitan de estímulo, abono, revisión y presencia para seguir siendo fructíferos. La segunda reflexión la hicimos en el último encuentro de Mujeres Singulares. Hablamos sobre la confianza. Me gustó recordar que ésta es uno de los motores fundamentales del mundo en el que vivimos. De hecho, sin confianza, el mundo se derrumbaría. Ahora bien, cuando hablamos de confianza no nos referimos a cruzar los dedos y pensar que ‘todo va a salir bien’ o que ‘todo el mundo es bueno’ o que ‘soy capaz de todo lo que me proponga’. Ante estos principios ‘buenistas’, planteamos una confianza más anclada en la realidad, o sea,  sentir que ‘encontraremos el modo de manejarnos en los diferentes...