8 de marzo: un día para imaginar lo posible

8 de marzo: un día para imaginar lo posible

Me imagino un mundo…

…donde los hombres dejen de dar crédito y sentido a ese poder militar, económico, sexual y simbólico en el que se prima la ganancia de unos cuantos sobre el bien común.

…donde las mujeres ya no queramos repartir esa tarta de poderes malditos con los hombres, sino cuestionarlos con el afán de crear tartas nuevas, más justas, humanas, soportables, vivibles.

…donde las mujeres dejemos de reflejar la figura del hombre al doble de lo natural, como nos señaló Virginia Woolf, y donde los hombres vean en la expansión de la presencia femenina, no una amenaza a abatir, sino una posibilidad de intercambio y de enriquecimiento mutuo.

…donde las mujeres no olvidemos que las armas del amo no desmantelarán nunca la casa del amo, como nos planteó Audre Lorde.

…donde la libertad no se convierta nunca en privilegios sobre otros u otras, como lúcidamente nos indicó Rosa Luxemburgo.

…donde los cuerpos femeninos bailen sin miedo bajo el sol y bajo la luna en medio de la revolución, como tal vez se imaginó Emma Goldmann, y donde los hombres den un paso atrás por no querer avasallar ni dominar tanta belleza.

…donde, en el mundo entenero, unas y otros tengamos el pan y las rosas que necesitemos para desplegar nuestros deseos y nuestras vidas, sin poner en riesgo nuestra supervivencia despellejando los recursos naturales, sin obviar nuestra interdepedencia, sin caer en esa atomización que tanto nos daña, .

…donde el cuidado vaya de la mano del autocuidado y donde el amor no entienda de sometimientos.

…donde sea la responsabilidad y no la culpa la que nos mueva.

…donde apostemos por lo posible, por lo que realmente permite sostener y disfrutar la vida.

¡Feliz día!

 

 

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