Nueva edición del curso El arte de la escucha y la comunicación

Nueva edición del curso El arte de la escucha y la comunicación

Soy tan misteriosa que ni yo misma me entiendo (Clarice Lispector). En octubre iniciaremos una nueva edición del curso ‘El arte de la escucha y la comunicación’. Será un curso de iniciación. El punto de partida será nuestra propia realidad con el fin de ganar una mayor consciencia sobre cómo nos relacionamos, comprender por qué nos relacionamos tal como lo hacemos, abrir horizontes y nuevas posibilidades de relación. En este camino, el cuidado y la escucha serán, no solo parte de los contenidos, sino también aspectos que conformaran este espacio de aprendizaje. Para todo ello, practicaremos la escucha humanizadora, un modo de entender y acompañar a las personas con las que nos relacionamos. Asimismo, abordaremos la autoescucha, un camino para entrar en contacto con lo que somos y entender mejor qué nos pasa. Entender y entenderse favorece una comunicación más clara y eficaz, lo que a su vez minimiza los malentendidos que tanto dañan las relaciones. Con todo ello, compartiremos estrategias para abrir los conflictos propios de cualquier relación con el fin de que las diferentes formas de sentir o pensar puedan convivir entre sí. Se trata, por tanto, de entrar en contacto con quiénes somos y con lo que nos sucede para dotar de más entendimiento y autenticidad a nuestras vidas y a nuestras relaciones. Esta edición se desarrollará los martes alternos a partir del 8 de octubre de 2019 hasta finales de junio de 2020, con la posibilidad de continuar tras las vacaciones del verano si el grupo así lo decide. Las sesiones se harán en horario de tarde, de 18:30 a 20:30. Su precio será de...
Ya van siete años

Ya van siete años

Hoy hace siete años que inicié la aventura de Singulares y, como ocurre con cada cumpleaños, una se para a pensar sobre qué significa el tiempo, los años, estar viva… Pero, en esta ocasión, esta reflexión se ha vuelto más densa y profunda. Esto es así porque empezaré este nuevo año en Singulares siendo huérfana de madre. Hay algo extraño en eso de ya no tener esa raíz que, al haber sido tan frágil en los últimos tiempos, casi no me daba cuenta de que seguía ahí. Lo que me hace pensar en todo aquello que me sostiene y que no siempre le presto atención. Esa experiencia reciente me ha enseñado algunas cosas… … que la muerte sigue siendo un tabú y no es fácil hablar de ella. … que seguimos afrontando la muerte como un hecho extraordinario. … que la muerte es radical y rotunda, o lo que es lo mismo, cuando alguien se va lo hace para siempre. … que por miedo a molestar podemos dejar de acompañarnos. … que los clichés sobre la experiencia en torno a la muerte hacen ruido en la propia experiencia, más aún cuando ésta no encaja con esos clichés. … que no tiene sentido la muerte en vida. … que el miedo dificulta la comunicación franca y empática entre familia y personal médico a la hora de decidir si vale la pena o no mantener a alguien con vida cuando el nivel de sufrimiento es demasiado alto. Lo que produce más sufrimiento aún. … que esa mirada superficial y ‘positiva’, como la del o de la turista que rechaza lo feo...
Ya van cuatro…

Ya van cuatro…

Hoy hace cuatro años que Singulares abrió sus puertas y, como pasa con todo lo que está vivo, Singulares es hoy algo diferente a lo que era en septiembre de 2011. Me llama la atención esa tendencia a no percatarnos del movimiento constante de lo vivo hasta tal punto que, de vez en cuando, esta transformación nos coge por sorpresa. Algo así como cuando de pronto nos damos cuenta que alguien ha envejecido o que una criatura pequeña se ha hecho mayor. Este año tomo este aniversario como una invitación a abrir los ojos a lo que este proyecto es hoy para percatarme con mayor nitidez de lo que se quedó atrás y ya no tiene sentido, lo que se ha ido añadiendo y aún no lo he acogido con total entrega, lo que sigue a modo de inercia y ya no tiene fuelle, lo que ha cobrado mayor profundidad y vale la pena seguir mimando, lo que se quedó por el camino y es interesante revisitar. Algo así como cuando ordenamos un armario y descubrimos que hay cosas que ya no nos sirven y que tirándolas o regalándolas o reciclándolas dejamos sitio a otras nuevas, o que no nos acordábamos que teníamos y que valen la pena recuperar, o que cambiándolas de sitio nos resultaría más útil u otras que decidimos guardar en el trastero porque presentimos que nos servirá en otro momento. En fin, con este espíritu de re-visión, ando resituándome ante los diferentes proyectos que tengo entre manos y ante las diferentes personas que los conforman. Es un ejercicio de dejar que la vida siga y...
Manuela y Ada

Manuela y Ada

Ayer por la tarde, con uno de los grupos del seminario Lo Personal es Político, hablamos de todo lo que se cuece en nuestras casas y su trascendencia política. Fue una reflexión potente, aunque me quedé con la sensación de no terminar de tocar totalmente el hueso de lo realmente importante. Horas después respiré ante la posibilidad de que Manuela Carmena fuera la nueva alcaldesa de la ciudad en la que vivo y me emocioné al ver el rostro de Ada Colau lleno de lágrimas. Y, sin saber bien por qué, por primera vez en mi vida sentí una alegría enorme ante el hecho de que las mujeres (estas mujeres) estuvieran copando puestos de poder. Me pregunté por qué antes no había sentido esa emoción al ver a mujeres en el poder y ayer, sin embargo, sentí que era muy importante que ellas estuvieran ahí. Y empecé a recapitular algunas de las reflexiones sobre la casa / hogar que habíamos tenido por la tarde. Muchas casas, como ya sabéis, son lugares donde se desarrolla una cantidad ingente de trabajo para que el aire sea respirable y podamos cobijarnos a gusto, para que todos los miembros de la familia estén bien alimentados, para que nuestros cuerpos estén sanos y descansados, para que nadie pase frio ni calor, para que ‘tengamos la fiesta en paz’, etc, etc, etc, etc, etc. Es un etcétera infinito de pequeños detalles que nos sostienen la vida. Como ya sabéis también, este trabajo ha sido realizado fundamentalmente por mujeres, aunque evidentemente no solo ha sido hecho por ellas. Ha sido un trabajo invisibilizado y poco reconocido...
Año nuevo en Singulares

Año nuevo en Singulares

Como si de un ritual se tratara, el inicio de cada nuevo año me lleva a pensar con más detenimiento que el habitual sobre el sentido de lo que hago y sobre aquello que quiero transformar en mi vida y en mi relación con el mundo. Esta reflexión, cuando no la desvirtúo con una retahíla de propósitos estériles, me ayuda a no caer en la inercia de lo ya conocido ni en la ansiedad del hacer sin ton ni son. O lo que es lo mismo, esta reflexión me facilita ‘estar en lo que estoy’, abrirme a lo nuevo que la vida me trae y me orienta a la hora de crear mi camino junto a otras personas. En ello ando mientras pienso en los diferentes espacios, seminarios y cursos que continuarán o empezarán en Singulares. Con esta pila puesta me reafirmo, una vez más, que el sustento de este proyecto está en el cuidado, atención y presencia que ponemos quiénes formamos parte de él. Esto, a medida que se va dando, posibilita que cada encuentro, curso o seminario sean lugares de vida, intercambio honesto, confianza y aprendizaje con sentido. En fin, en este 2015 nos queda mucho por crear, revisar, sentir, pensar y compartir…. Como ya sabéis, en enero iniciaremos una nueva edición del curso El arte de la escucha y la comunicación. Aún no está claro el día y la hora de la semana en la que se hará, ya que no todas las personas interesadas pueden asistir los miércoles a las seis y media y, por ello, nos estamos poniendo de acuerdo para encontrar el modo...