Nueva edición del curso El arte de la escucha y la comunicación

Nueva edición del curso El arte de la escucha y la comunicación

Soy tan misteriosa que ni yo misma me entiendo (Clarice Lispector). En octubre iniciaremos una nueva edición del curso ‘El arte de la escucha y la comunicación’. Será un curso de iniciación. El punto de partida será nuestra propia realidad con el fin de ganar una mayor consciencia sobre cómo nos relacionamos, comprender por qué nos relacionamos tal como lo hacemos, abrir horizontes y nuevas posibilidades de relación. En este camino, el cuidado y la escucha serán, no solo parte de los contenidos, sino también aspectos que conformaran este espacio de aprendizaje. Para todo ello, practicaremos la escucha humanizadora, un modo de entender y acompañar a las personas con las que nos relacionamos. Asimismo, abordaremos la autoescucha, un camino para entrar en contacto con lo que somos y entender mejor qué nos pasa. Entender y entenderse favorece una comunicación más clara y eficaz, lo que a su vez minimiza los malentendidos que tanto dañan las relaciones. Con todo ello, compartiremos estrategias para abrir los conflictos propios de cualquier relación con el fin de que las diferentes formas de sentir o pensar puedan convivir entre sí. Se trata, por tanto, de entrar en contacto con quiénes somos y con lo que nos sucede para dotar de más entendimiento y autenticidad a nuestras vidas y a nuestras relaciones. Esta edición se desarrollará los martes alternos a partir del 8 de octubre de 2019 hasta finales de junio de 2020, con la posibilidad de continuar tras las vacaciones del verano si el grupo así lo decide. Las sesiones se harán en horario de tarde, de 18:30 a 20:30. Su precio será de...
La vida que nos queda

La vida que nos queda

Este pasado mes de junio ha sido el más caluroso que se ha registrado en nuestro planeta. En 2018, el 1 de agosto ha sido el día en el que hemos usado todos los recursos naturales que el planeta es capaz de regenerar en un año, de modo que gran parte de los recursos con los que contamos para mantener nuestras vidas están agotándose año tras año. Y aquí estamos, a puertas de un colapso que nadie parece querer remediar. Todo ello se sostiene bajo la fantasía de un crecimiento económico infinito y de que podemos volver a los tiempos ‘antes de la crisis’, fantasía que no hace más que afianzar el monstruo y solo puede sostenerse con un proyecto en el que no cabemos todas y todos simplemente porque no hay para tanto. Quizás, la consciencia de que aquí no cabemos todas y todos si queremos seguir como estamos explique el auge de los fascismos. Para que quepamos todas y todos y para que nuestra supervivencia sea viable en la faz de la Tierra es necesario otro proyecto político, otro tipo de organización, otras prioridades, otra relación con la naturaleza, otra relación con las y los demás, otra forma de vivir y de consumir, otra forma de producir y de alimentarnos. Como dice Greta Thunberg, este giro es urgente porque ‘nuestra casa está en llamas’. Con todo esto en la cabeza y a puertas del descanso veraniego, pienso que las vacaciones puede ser un tiempo para imaginar y ensayar una forma de vida más placentera a la vez que más austera, más próxima a nuestro lugar habitual de...
Carencia de ser

Carencia de ser

Las inundaciones de Sant Llorenç han dejado trece muertos a su paso, los restos del huracán Leslie hizo estragos en distintos puntos de nuestro país y del sur de Francia, estamos a la espera de una fuerte gota fría en el Mediterraneo como hace tiempo no se ha dado. Y así podría seguir… Me es difícil creer que esto no tenga una relación directa con el cambio climático, con el calentamiento de nuestro clima y de nuestras aguas, como una advertencia de lo que aún está por venir. Me asalta el miedo, la rabia y la impotencia. Son sentimientos fuertes, rotundos, que inundan mis entrañas. Y un sentimiento es mucho más que un sentimiento, es la puerta de entrada a quién soy y a cómo vivo las cosas, lo que me lleva a mirar más allá, o mejor, más acá. Siento miedo porque la información que manejo me hace pensar que voy a vivir en un mundo devastado por las sequías, las inundaciones, la escasez de recursos básicos, el ‘sálvese quien pueda’. Siento rabia porque pienso que todo esto se podría haber evitado con una organización social más consciente de nuestra dependencia de la naturaleza y porque veo que el gran capital sigue negando este hecho para seguir generando beneficios. Siento impotencia porque mi día a día no se corresponde con la envergadura del reto que tenemos delante y porque me es difícil simplemente nombrar esta realidad en un mundo de memes y discursos pseudomágicos que, o bien niegan lo que sucede, o bien muestran una fe ciega en la técnica. Me miro, miro mis sentimientos y me entiendo....
Nueva edición del curso ‘el arte de la escucha y la comunicación’ en octubre

Nueva edición del curso ‘el arte de la escucha y la comunicación’ en octubre

Ser empático es ver el mundo a través de los ojos del otro y no ver nuestro mundo reflejado en sus ojos. (Carl Rogers) En octubre iniciaremos una nueva edición del curso ‘El arte de la escucha y la comunicación’. Será un curso de iniciación. El punto de partida será nuestra propia realidad con el fin de ganar una mayor consciencia sobre cómo nos relacionamos, comprender mejor por qué nos relacionamos tal como lo hacemos, abrir horizontes y nuevas posibilidades de relación. En este camino, el cuidado y la escucha serán, no solo parte de los contenidos, sino también aspectos que conformaran este espacio de aprendizaje. Para todo ello, practicaremos la escucha humanizadora, un modo de entender y acompañar a las personas con las que nos relacionamos. Asimismo, abordaremos la autoescucha, un camino para entrar en contacto con lo que somos y entender mejor qué nos pasa. Entender y entenderse favorece una comunicación más clara y eficaz, lo que a su vez minimiza los malentendidos que tanto dañan las relaciones. Con todo ello, compartiremos estrategias para abrir los conflictos propios de cualquier relación con el fin de que las diferentes formas de sentir o pensar puedan convivir entre sí sin violentar ni violentarnos. Se trata, por tanto, de entrar en contacto con quiénes somos y con lo que nos sucede para dotar de más entendimiento y autenticidad a nuestras vidas y a nuestras relaciones. Esta edición se desarrollará los lunes alternos a partir del 8 de octubre de 2018 hasta finales de junio de 2019, con la posibilidad de continuar tras las vacaciones del verano si el grupo así...
¿Qué es vivir el presente?

¿Qué es vivir el presente?

Vivir el presente. Una frase que se cuela en los sitios más insospechados y que esconde tras de sí un campo de batalla simbólico. En este sentido, depende desde donde se dicen estas palabras puedo estar o no de acuerdo. De algún modo, es una frase que nos dice algo obvio. Nuestra vida se cuece siempre, queramos o no, en el presente. Lo que experimento, aunque sea un recuerdo o una proyección de futuro, lo experimento ahora. Lo experimento desde mis necesidades, miedos, anhelos, interpretaciones o conocimientos actuales. O sea, cuando me quedo embelesada recordando algo que me sucedió, no significa que me haya ido al pasado, significa simplemente que rememoro un suceso de mi vida desde mi realidad presente. Lo mismo sucede con el futuro, cuando me pregunto qué pasará con tal o cual cosa, no me he ido al futuro, simplemente me estoy imaginando lo que sucederá desde lo que soy en este momento. Saber esto, saber que no tengo la capacidad de trasportarme al pasado o al futuro como si fuera la protagonista de una película de ciencia ficción, me permite vivir las experiencias vinculadas con mi pasado o con mi proyección de futuro con más presencia, o sea, tomándolas como reflejo de mis necesidades, anhelos, reflexiones o nudos actuales. Así, por ejemplo, ante la crisis ecológica de la envergadura que ahora tenemos, dedicar un tiempo a pensar qué pasará con nuestro futuro significa dedicar un tiempo a entrar en contacto con lo que se está moviendo en mí ante esa realidad. Si afronto dicha pregunta con presencia, o sea, escuchándome, dejándome sentir, abriéndome a lo...